miércoles, 20 de mayo de 2020

PALABRAS: ABARCA - ORIGEN Y SIGNIFICADO

ABARCA
Por Drina Flores
  1. ORIGEN Y SIGNIFICADO
La palabra ABARCA forma parte del Diccionario de la lengua española. Se la define como “un calzado de cuero o de caucho que cubre solo la planta de los pies y se asegura con cuerdas o correas sobre el empeine y el tobillo”, centrándonos solo en este punto, es interesante observar la descripción de un objeto que es tan familiar en el contexto cultural boliviano. 

La palabra tiene un origen prerromano, el filólogo Joan Corominas escribe lo siguiente: “Siglo X. Palabra común a los tres romances hispánicos, emparentado con el vasco ABARKA. El árabe hispánico PÁRGA se tomó del casto ABARCA y no viceversa: del plural PARGÁL de esta palabra hispanoárabe salió luego el casto ALPARGATE, fin del siglo XV, alterado más comúnmente en ALPARGATA, desde la misma fecha.”, se debe diferenciar a la ABARCA de la ALPARGATA, que es un zapato de lona. 

Los bolivianos solemos usar esta palabra porque forma parte de nuestro entorno social, ¿quién no tuvo/tiene un par de abarcas en casa?, ¿quién no vio a una persona llevar unas abarcas? Es una palabra que se utiliza en varios países, pero con una evocación tal vez diferente al nuestro. Por eso es curioso que en otras regiones hispanohablantes incluso llegue a formar parte del grupo de palabras en desuso. No olvidemos a los abarqueros, una profesión antiquísima que aún tenemos el gusto de presenciar. 

Imagen 1: Abarcas europeas
Fuente: www.academiacolecciones.com
2. EN LA HISTORIA DE BOLIVIA
Una de las guerras más dolorosas de las que formó parte el país fue la Guerra del Pacífico. Un dato importante es que, mientras la tropa chilena utilizaba botas, miles de indígenas bolivianos tenían abarcas como parte del uniforme militar. Solo la tropa boliviana tenía esta característica. Desde su inicio, se puede observar la tradición del uso de las abarcas dentro del ejército, por su comodidad y para evitar lesiones en los pies. Actualmente, se sigue manteniendo esta tradición, las abarcas forman parte del uniforme militar boliviano junto a las botas. Además, manteniendo esta costumbre se apoya la producción nacional. 


Imagen 2: Soldado boliviano de los Colorados de Daza, 1879

Fuente: Biblioteca nacional de Chile, memoria chilena. 

3. EN LAS LETRAS Y EL ARTE BOLIVIANO
Las abarcas forman parte la cultura boliviana. Tenemos una variedad de danzas donde las abarcas, mediante movimientos rápidos y enérgicos, lentos o ceremoniosos, se hacen visibles. Muchas veces son adornadas con telas o lanas de colores. En el arte plástico, la fotografía, la literatura y el cine, no es difícil hallar una persona, muchas veces indígena, portando unas abarcas. A continuación, se presenta el fragmento de una novela boliviana donde se incluye esta significativa palabra. 


Imagen 3: Abarcas bolivianas
Fuente: Ukamau de Jorge Sanjinés, 1966.

Raza de Bronce de Alcides Arguedas
Segunda parte
Capítulo V
“Se vistió al difunto con su mejor ropa: en el mundo desconocido adonde iba, debía presentarse con decencia, para no merecer el despego de nadie. Calzósele con ABARCAS sin estrenar y de triple suela, para que no sintiese los abrojos de la ruta misteriosa, debajo del gorro calado en la cabeza se puso un manojo de hierbas, para que absorbiese el sudor de la fatiga; ciñósele a un costado la chuspa (bolsa) con coca y maíz y al otro un lienzo atravesado por una aguja, para que no padeciese hambre ni fatigas, guardase las ganancias adquiridas y pudiese recoser sus ropas rasgadas entre los escollos del camino; diósele quena y zampoña, para que matase la murria modulando los aires aprendidos en la juventud; y, por último, púsosele en las manos algunas herramientas, para que una vez en su destino siguiese trabajando como en la tierra de donde había partido, y trabajase por siempre jamás.”

BIBLIOGRAFÍA:
Arguedas, Alcides. Raza de Bronce. Caracas: Fundación Biblioteca Ayacucho, 2006.
Biblioteca pública de Burgos. Diccionario de palabras olvidadas. Burgos: Amábar, 2008.
Corominas, Joan. Breve diccionario etimológico de la lengua castellana. Tercera edición. Madrid: Editorial Gredos, 1987. 
Greve Molle, Patricio y Claudio Fernández Cerca. Uniformes de la Guerra del Pacífico 1879-1884. Tomo I. Carolina del Norte: Lulu, 2014.

martes, 19 de mayo de 2020

LA FUNDACIÓN DE LA UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS Y SU PRIMER CANCELARIO

LA FUNDACIÓN DE LA UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS Y SU PRIMER CANCELARIO



Por Oscar Cordova Sanchez 

A principios del siglo XIX y con la influencia de miembros del ámbito intelectual, artístico y científico, surgió la idea de crear una universidad en la ciudad de La Paz. Para esa época solo existía el colegio de Ciencias y Artes de La Paz de Ayacucho. 
En el gobierno del Mariscal Andrés de Santa Cruz se emprende la creación de una de las instituciones que vieron florecer a través de los años hombres de letras, gobernantes y científicos.

EL COLEGIO DE CIENCIA Y ARTES LA PAZ DE AYACUCHO 

Unos de los primeros colegios en la reciente República, fue creada por el entonces presidente Mariscal Antonio José de Sucre y su ministro Facundo Infante por decreto del 11 de diciembre de 1825 y ejecutada el 27 de abril de 1826. El conglomerado de sus alumnos dieron glorias intelectuales a través de los años siguientes. Posteriormente cambiará su nombre a Colegio Nacional San Simón de Ayacucho, en homenaje al libertador Simón Bolívar y a la batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824).

UNIVERSIDAD MENOR DE LA PAZ

Un colegio menor (universidad menor) entre los siglos XV y XIX ofrecía capacitación y  enseñanza que en su grado máximo permitía la obtención del bachillerato. Pero estas se asimilaron con los colegios mayores en su constitución sobre las doctrinas y la formación del método de enseñanza. 
En este caso excepcional en la Universidad Menor de La Paz, Humberto Vázquez Machicado menciona: "Esta flamante universidad, no podrá conferir el grado mayor de Doctor; pero sí, las menores de Licenciado, Bachiller y Profesor". 
En La Paz se ordena su construcción en el colegio de Ciencias y Artes de La Paz de Ayacucho.

El Decreto Supremo del 25 de octubre de 1830, firmado por Andrés de Santa Cruz y Mariano Enrique Calvo, se pone en el Capítulo 2° disposiciones específicas a la nueva universidad. Las más importantes son:
"10.- Se erige en el Colegio de Ciencias y Artes del Departamento de La Paz, una Universidad Menor que se tendrá como incorporada a la de esta capital y gozará de los correspondientes honores y privilegios.
11.- Se denominará la Universidad de La Paz, su local será el del Colegio y su capilla el lugar destinado para sus funciones literarias.
12.- Estas se contraerán a las detalladas en el artículo 3° y en la colación de grados menores desde Licenciatura hasta el último.
14.- Se podrán conferir grados en las Facultades y Ciencias siguientes: Derecho Público, Jurisprudencia o Derecho Patrio. Ciencias Eclesiásticas, Medicina, Matemática, Lenguas, Literatura y Filosofía. Los que quisieran serlo en las últimas enumeradas desde la Matemática tendrán el título de profesor, los que en las Superiores el de Licenciado a Bachiller según el que elijan.
15.- Constará de Protector, Cancelario, Vice-Cancelario, Celador, Fiscal, Secretario, Catedráticos y Bedel.
16.- El Protector será el Prefecto del Departamento, el Cancelario el Presidente de la Corte Superior para las materias profanas y para las eclesiásticas el Deán de la Catedral".

UNIVERSIDAD DE SAN ANDRÉS DE LA PAZ DE AYACUCHO

Entre los fundadores, además del Mariscal Santa Cruz, fueron el doctor José María Dalence, autor del libro "Bosquejo Estadístico de Bolivia" y padre del jurista Pantaleón Dalence; el Dean José Agustín Fernández de Córdova, obispo in partibus de la diócesis de Santalia; el doctor José Manuel Loza, que fue también Cancelario y diputado.

El doctor Loza, vice cancelario de la Universidad, se refirió al nombre que desde ese momento llevaría la flamante y nueva institución:
"La moderación de Vuestra Excelencia debe ceder al imperioso clamor de la justicia y de la gratitud; éstas dictan inmortalizar al nuevo establecimiento con el nombre de su Fundador: se llama Universidad de San Andrés de La Paz de Ayacucho. Es pues, Vuestra Excelencia el supremo protector de la literatura, el Mecenas de este Liceo y el Augusto de Bolivia".

LA UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS

El 11 de agosto de 1831, en la sala de sesiones del Palacio Supremo Gobierno de La Paz, la Asamblea Constituyente de Bolivia decreta:

"Primero.- La Universidad de San Andrés de La Paz de Ayacucho se erige en MAYOR con los mismos privilegios y preeminencias que goza la de San Francisco Xavier de Chuquisaca.
Segundo.- El Poder Ejecutivo dictará las providencias y reglamentos que juzgue conducentes a este sujeto.
Comuníquese al Poder Ejecutivo para su publicación y cumplimiento.
 Andrés de Santa Cruz
Mariano Enrique Calvo, ministro del Interior".

Así nacía la casa de estudios superiores que a lo largo del horizonte veía a sus futuros hombres que pasarían por sus aulas en sus diferentes facultades.

EL PRIMER CANCELARIO DE LA UNIVERSIDAD

Cancelario era aquella persona que tenía una autoridad pontificia para conceder grados en la universidad dentro del Antiguo Régimen y tenía la función de mantener la jurisdicción de una universidad así como su mantenimiento en las leyes y reglas en la enseñanzas que se impartían por los doctores.

JOSE MANUEL GREGORIO INDABURU 

El primer cancelario de la universidad, sacerdote, indagador de la difusión del conocimiento, nació en La Paz el 25 de diciembre de 1787. Durante su niñez u adolescencia estudió en la escuela pública del Convento de San Francisco y en el Colegio Seminario. Obtuvo el grado de doctor en la Universidad de Córdoba. Al volver al país, se entregó al sacerdocio, y gracias a sus dotes y habilidades sobre temas pedagógicos fue rector del Colegio Seminario.

Luego de ser cancelario, en 1834 fue gobernador de la Diócesis. Miembro de la Junta de Gobierno al momento de la ausencia de José Ballivián. Posteriormente pasó a ser obispo en 1943. Falleció en diciembre de 1844.

"Ya no quedará estacionario el pueblo paceño. Los talentos que este fecundo suelo ha producido en todos tiempos ya se pondrán a la altura a que han sabido elevarse razas libres en los contornos más felices de la tierra. Las relaciones del hombre para con Dios, del hombre para con sus semejantes y del hombre para consigo mismo ya se perfeccionará". 
Palabras del cancelario Indaburu a su ciudad que ya contaba con un establecimiento digno de merecerlo.

PRIMEROS FUNCIONARIOS DE LA UNIVERSIDAD

El diario "Iris" publicó la lista de quienes conforman el plantel de la nueva institución:
Cancelario: Dr. José Manuel Indaburu
Vice-Cancelario Rector: José María Dalence
Vice-Rector: Dr. Eusebio Gutiérrez
Consiliario 1°: Dr. Manuel José de Asín
Consiliario 2°: Dr. José Agustín de La Tapia
Consiliario 3°: Dr. José Monje
Consiliario 4°: Dr. Mariano Calvimontes
Secretario: Dr. Luis Monroy
Tesorero: Dr. Manuel Monje
Sindico: Dr. Mariano Porcel de Mendoza
Bedel 1°:  Dr Miguel Monroy de Portugal
Bedel 2°: Luis Tagle
Portero: Manuel Medina

La función de la Universidad en un principio fue el estudio, la lectura y el conocimiento básico siguiendo las enseñanzas del catedrático, que por esos tiempos era la persona que tenía la verdad única, más no la práctica. El objetivo cambiará a través del tiempo con las reformas estructurales universitarias. 
Hoy en día la Universidad Mayor de San Andrés cuenta con 13 facultades y 56 carreras ampliando sus sedes en diferentes provincias como lugares estratégicos de la ciudad de La Paz.

Tiene como misión principal: 
"Formar profesionales altamente calificados, con compromiso y responsabilidad social, con reflexión y pensamiento crítico, emprendedor y constructor de una sociedad justa e inclusiva. Promoviendo la innovación integrada al Estado, la sociedad y la comunidad científica y académica internacional, impulsando la progresiva transformación en busca de mejora de calidad de vida de la población".

Hoy en día, nuestro compromiso con nuestra universidad es recuperar estos hechos y que sean transmitidos a cada estudiante de nuestra gran casa superior de estudios y que recuerden quienes fueron sus fundadores.



Bibliografía

Aranzáes, N. (2018). Diccionario Histórico del Departamento de La Paz (2a.ed.). La Paz, Bolivia: Fondo Editorial Municipal Pensamiento Paceño.

Salinas, J. (1967). Historia de la Universidad Mayor de San Andrés (2a. ed.). La Paz, Bolivia: Imprenta Universidad Mayor de San Andrés.

domingo, 17 de mayo de 2020

LA FIGURA CÍVICA DE ANTONIO GONZÁLEZ BRAVO

LA FIGURA CÍVICA DE ANTONIO GONZÁLEZ BRAVO



Por Oscar Cordova Sanchez

Recto, decidido, noble y sobre todo un hombre ejemplar. Ese fue don Antonio González Bravo, era de esas personas que poco se encontraban y todos admiraban; la felicidad que sostenía hasta sus últimos días fue su principal característica y un orgullo que mantenía por sobre todo al hablar de su tierra que le enseñó el camino virtuoso de la música, más aún, después de obtener cargos altos en instituciones siguió siendo el mismo. 
Mirando el horizonte a lo lejos, la historia no fue buena con Antonio, después de su fallecimiento sus obras hubieran cobrado un insurgente valor si éstas fueran publicadas y recopiladas a partir de sus investigaciones sobre la música, instrumentos y danzas aymaras. Don Antonio sonríe eternamente, más aún, al ver que su legado aparece de a poco por jóvenes curiosos por la musicología indígena, una melodía que la muerte no morderá ni en su más mínima intención. 
Nació en Laja, aquella primera localidad donde el capitán español Alonso de Mendoza fundó Nuestra Señora de La Paz en 1548, después se trasladó a aquella hoyada  envuelta en cerros y al cuidado del Illimani, el lugar era el valle de Chuquiago que pronto se expandirá y cobraría un gran valor a través de los años venideros. 
El año que nació fue en 1885, año en que ya funcionaba la pujante talla de Gregorio Pacheco como presidente y la sugerente ideología comandada por Eliodoro Camacho, era de esperarse un ambiente incómodo para los conservadores que no veían muy bien a los liberalistas y su pensamiento sobre la libertad de culto. 
El pequeño Antonio vivió en Laja con su querida madre Clara Bravo, impulsado por la curiosidad que pregona a los primeros años, se internó en las visitas que hacía a Llajsawanka, fabricante de guitarras y charangos, que vivía a una legua de Laja. Antonio como todo infante aventurero iba a ver como los fabricaba hasta su comunidad en Kantuyo. La rutina se hacía el último día de la semana. Un domingo cualquiera el hombre al ver al niño lo vio con la mirada paternal, un signo que a muchos les pasa llegado a la tercera edad, ofreciendo al pequeño Antonio un instrumento a mitad del precio del que lo vendía. Antonio con sus 9 años y con la bondad eterna que la madre da a su hijo le regaló su primer instrumento, éste era un bello violín hecho de una madera excelente y bien lijada. Se empezaba a definir y mostrar el talento de Antonio. 

Como no había quién le enseñe, iba donde el párroco de la iglesia quien enseñaba algunos ejercicios musicales. Esto fue muy importante por la genialidad que mezclaba los ritmos aprendidos con las melodías que escuchaba de su entorno, en fiestas, ferias y bailes que se hacían en Laja. Una manera de guardar esos sonidos y ritmos en su cabeza para recuperar aquella tradición que todavía no estaba detalladamente explicada.
La idea del cambio de ciudad, su forma de afrontar nuevos horizontes y de madurar en su vocación para que obtenga un título profesional le obligó a venir a la ciudad de La Paz. 
A sus 14 años se fue de su tierra que le había dado la oportunidad de creer en sí mismo, fortalecido por la riqueza musical que ya ostentaba. Se despidió de su mamá en llanto y fue a vivir en la casa de sus parientes ubicado en la calle Murillo en la ciudad de La Paz. 
Estudió en el colegio Seminario y se graduó de bachiller, obteniendo su título otorgado por la Universidad Mayor de San Andrés en Música y Gimnasia Rítmica, posteriormente completó estos estudios obteniendo su Diploma de Profesor de Educación Física del Instituto Superior de Educación Física de La Paz. Sus dotes en conocimientos en ámbitos artísticos y pedagógicos lo llevaron a fundar en 1921 el "Círculo Artístico Infantil". Entre las promesas futuras que estuvieron fueron los infantes Yolanda Bedregal y Walter Montenegro. Posteriormente llevando su carácter cívico en la enseñanza musical a sus estudiantes, se le confirió ser Director del Conservatorio de Música, institución musical fundada en 1908 en el gobierno de Ismael Montes,sintiendo una alegría que el niño que fue alguna vez vivía aún dentro de Antonio se lucía ahora como director del Conservatorio, enseñando con disciplina y aportando el grano de arena a la formación y creación musical en Bolivia. 
Con más de 40 años sus estudios sobre música autóctona seguían, en su mayoría, inéditos. No había el sustento económico suficiente para costear un libro, sabiendo que su sueldo como profesor no era lo que realmente merecía.
"La lengua aymara, para mí, constituye un mundo, puesto que encierra todo lo espiritual y es expresión de lo material", explicaba don Antonio que valoraba este idioma.
Dictando sus clases a sus alumnos contaba anécdotas que le ocurrieron en Laja, sobre las canciones que escuchaba y que interpretación les daba. Era querido y un mentor para ellos. 

Si no fueron libros los que publicaba, fueron sus investigaciones que se publicaron en revistas como Khana e Inti y sólo unas pocas en el periódico El Diario; pero fue más la difusión por la revista Khana, que puso más interés en las investigaciones de don Antonio, aquella revista que difundía el trabajo de hombres y mujeres que cultivaban las artes plásticas y literarias.
En 1936 mostrando el reflejo del país le motivó a realizar algunos poemas en aymara, que dominaba totalmente; poemas como ser Kotachi (Lacustre), Umttaña (Brindis) o Karwani (Llamero) fueron fuente de inspiración pura. 
Era un hombre que admiraba la naturaleza en su totalidad, y bajo esos influjos fue que recopiló más de 2000 melodías autóctonas en sus más de 40 años de trabajo; no era por mucha amnesia de la población que la mayoría de sus escritos fueron a parar a algún rincón del olvido  y su total desaparición física.
Algo destacable, es que sintió el alma indígena en la manera que transmitía sus tristezas y penas, algo que estudio por mucho tiempo. Su educación y pensamiento fue influyente siendo profesor de Arte Musical en la Escuela de Warisata en 1933. 
Gamaliel Churata, escritor peruano, dijo de don Antonio: "Es Antonio González Bravo un hombre noble, rectilíneo, y elevado espíritu, abre una perspectiva ilimitada al poema heroico, didascálico y epopéyico en el cual, algún día cantará el poeta indio la grandeza mosaica de la tierra americana".
Años después se centró nuevamente en la enseñanza pedagógica en la ciudad de La Paz y fue Vocal de Música del Consejo Municipal de Cultura de La Paz. 
En los años 50s, la admiración e investigación por la traducción de la lengua aymara le valió para traducir la Declaración Universal de Derechos Humanos, publicada en 1948. Escribió entre otras obras “Detalle de la fabricación de algunos instrumentos indígenas” (1946), “Veinte Canciones de Navidad” (1953). 
La grandeza y humildad perforaron el alma de don Antonio para quedarse e irse con él. Siendo anciano mantuvo su sonrisa y alegría mezclada con la simpatía que transmitía al hablar. 
Sus últimos días no fueron sino tranquilos, así como su vida pasó sin ningún problema de tinte político. Murió de un fallo cardíaco en mayo de 1962 a sus 77 años de edad. Se fue de éste mundo aquel niño que escuchó las melodías telúricas de nuestro entorno.

Bibliografía
Paredes-Candia, A. (1967). La vida ejemplar de Antonio González Bravo. (1a.ed.). La Paz, Bolivia: Ediciones Isla
Patiño, B.(1987). Breve Historia Musical de Bolivia. (1a.ed.). La Paz, Bolivia: Editorial Don Bosco.

Vz. 24 El fusil máuser modelo boliviano 1928, del Chaco a la revolución y más allá.

Por Ángel Escobar

Datos numéricos.
Peso del fusil: 4.5 kg (sin bayoneta)
Peso con bayoneta: 4.8 kg
Calibre real: 7.65x53mm (argentino)
Longitud del fusil: 1.10 mts.
Longitud del fusil con bayoneta: 1.40 mts.
Longitud del cañón: 59 cm.
Longitud de la línea de mira 50.4 cm.
Alcance máximo: 2.000 mts.
Alcance efectivo: 300 mts.
Velocidad inicial del proyectil: 810 m/s.

Foto: perteneciente a 1952: Revolución y Democracia https://carlosdmesa.com/2012/04/10/1952-revolucion-y-democracia/

Datos históricos.
El fusil mauser es considerado uno de los mejores sistemas de cerrojo para cadencia de tiro continuo. La fábrica de armamentista de Mauser originalmente era conocido como Königliche Waffen Schmieden, fundada en 1811 en el Estado que alemán que hoy conocemos como Baden-Württemberg; enfocándose en la producción de fusiles de cerrojo y pistolas semiautomáticas, que produjo armas para las fuerzas armadas alemanas desde 1870, produciendo una gran cantidad de fusiles de distintos modelos y variaciones, exportando varios de estos y entregando diferentes licencias. Años después, en 1895 Dn. Peter Paul Mauser y su hermano diseñan el Mauser Model 1871 que es considerado el primer diseño exitoso de lo que serían los fusiles mauser. Este diseño sufriría cambios en su mecanismo que le permitirían mejorar sus capacidades en los años subsecuentes, siendo uno de los más exitosos y fabricados el Gewehr 98, que entró en servicio en 1898 para las fuerzas armadas alemanas y sería extensamente usado durante varios conflictos, siendo el más significativo la primera guerra mundial, donde demostrará sus habilidades en precisión, cadencia de tiro, limpieza del rifle entre otros; generando interés en otros países para su incorporación. Uno de los más importantes mercados en este interés es el Checoslovaco, es aquí donde empieza la historia de uno de los rifles más significativos para Bolivia, un fusil que acompañaría a más de 100.000 soldados a territorios que ninguno de los dos había conocido antes, soportando condiciones infrahumanas contra un enemigo formidable; un fusil, que años después, ayudaría a estos mismos soldados y sus descendientes a defender sus derechos en la revolución de 1952; sin mencionar su destacado rol en la defensa de distintas minas durante las dictaduras. El Vz. 24 o más conocido en nuestro país como el fusil mauser modelo boliviano 1928. 
En Bolivia
El fusil Vz. 24 nacería de la licencia de producción entregada a Checoslovaquia en 1924 para la producción y posibles alteraciones al Gewehr 98 ya mencionado; las diferencias entre estos dos fusiles se limitan a su tamaño, el original Gewehr 98 tenía longitud del cañón 74.0 cm mientras que el Vz. 24 recortó el cañón a 50.4 cm dándole la designación de carabina (que es similar a un fusil, pero más corto). Entre 1928 y 1938 Bolivia importaría este fusil a través de la casa Vickers de Londres, principalmente para aumentar y en lo posible reemplazar el armamento existente que era evidentemente mucho más antiguo; otra razón para la importación de estos fusiles fue la preocupación de un posible conflicto con el Paraguay debido a los distintos incidentes territoriales en frontera y la falta de un acuerdo que soluciones estos problemas. Esta preocupación se haría realidad en 1932 con la declaración formal de guerra por el Chaco Boreal, donde miles de hombres y varias mujeres serían enviados a territorios que el mismo estado desconocía en su totalidad, muchos de estos regimientos irían a este territorio con los nuevos fusiles mauser recién adquiridos.


Chaco
Al inicio de la guerra, el fusil mostró su capacidad llegando incluso a impresionar a los soldados paraguayos, que en muchos casos, se aventuraban durante la noche para buscar los cuerpos de soldados bolivianos caídos en tierra de nadie para “intercambiar” sus rifles que en muchos casos eran ya obsoletos; estos escenarios fueron más comunes durante la batalla de Nanawa, donde miles de soldados bolivianos serían enviados contra una posición desfavorable para los atacantes que provocaría un desperdicio de vidas bolivianas sin sentido. Estos fusiles y subametralladoras capturadas serían utilizadas por parte de las tropas paraguayas contra nuestros soldados, es por ello que la necesidad llamó a comprar una cantidad mayor de fusiles para cubrir las pérdidas y aumentar el tamaño del ejército para la segunda etapa de la guerra. La totalidad del armamento perdido y comprado es variada, se estima que Bolivia compró una totalidad de 101.000 fusiles Vz. 24, entre 1928 y 1938, todos recalibrados para la munición 7.65x53mm argentino, que sería la misma munición utilizada por el Paraguay. El Vz. 24 demostró sus capacidades a ambos ejércitos, pero sería, principalmente, compañero del soldado boliviano; que, a bayoneta calada, participó en manos de los combatientes de Cañada Strongest y sería la férrea compañera de los defensores de Villamontes. Finalizada la guerra, estos fusiles serían devueltos a los polvorines de los distintos cuarteles de los regimientos, utilizados en paradas militares, prácticas de tiro, caza o represiones ordenada por altos mandos del Ejecutivo, donde lastimosamente sería utilizada contra la misma gente que alguna vez tenía la función de defender, siendo uno de los episodios más dolorosos la masacre de Caranavi en 1942, donde a punta de fusil y morteros la rosca restablecerá su dominio sobre las minas. Muchos años más tardes el mauser boliviano tendrían otro periodo de protagonismo durante 1952. 
Revolución
Quizá el momento de verdadera liberación del sistema oligarca que ahorcaba Bolivia, la revolución del 52 pondría a los ciudadanos del país en un período de completo caos desde el 9 al 11 de abril de 1952 para lograr una verdadera reivindicación de los derechos fundamentales de todos los bolivianos, incluyendo finalmente a los sectores más oprimidos de la sociedad, es aquí donde los ahora viejos fusiles del Chaco volverían a salir, no para pelear contra un enemigo externo o defender el territorio nacional, pero para enfrentar a hermanos bolivianos por deseos de una rosca oligarca que se rehusaba a perder. Los primeros en tener estos fusiles serían evidentemente los militares, que procedían por órdenes del Ejecutivo a tomar km 0 en La Paz y otra infraestructura para evitar la victoria ganada en las urnas por el MNR, pero es aquí donde empieza el cambio, civiles y algunos militares se revelarían contra las órdenes impuestas y con el Vz. 24 empujaron a las fuerzas todavía leales al ejecutivo, derrotando a estos regimientos del ejército y tomando sus fusiles. Varios mineros a punta de dinamita provocaron la rendición de variada tropa procediendo a tomar sus fusiles, el más común de estos el Mauser boliviano, la batalla en se dio principalmente en La Paz y El Alto con fuego nutrido en Miraflores y los distintos caminos que iban de El Alto a La Paz, donde los mineros de Milluni con dinamita en mano y algunos fusiles, provocaron la rendición de tropa del Ejército de Bolivia que combatía con los ciudadanos que, con poco más que palos y piedras, recogerían el armamento abandonado que posteriormente sería usado para asegurar la victoria de la revolución. EL mismísimo jefe de la revolución en La Paz, Hernán Siles Zuazo dijo: “[...]He empuñado el fusil en esta gesta heroica[...]”. Posteriormente y una vez establecido el gobierno del MNR estos fusiles se mantendrían en varias manos de civiles alrededor del país, principalmente en varias minas y en manos de los efímeros policías mineros. Se llamaría a que se devuelvan estos fusiles con relativo éxito, pero varios se mantendrían con sus nuevos dueños, ya sea en minas o en algún rincón de la ciudad de La Paz. Evidentemente, un fusil tiene la entera función de eliminar lo que una persona mira a través de su mira, de matar en sin más y el Vz. 24 sería efectivo para esta función, lastimosamente pasaremos por periodos de completo terror donde los fusiles y las tanquetas eran las herramientas favoritas de los gobiernos de facto, pero no todos los fusiles tendrían esta función.
Dictaduras.
Tras muchos años, el fusil que alguna vez fue la envidia de otros se volvió en una reliquia, un arma del pasado reemplazada por fusiles más modernos que, durante las dictaduras, cumplirían con los atroces actos de represión a diferentes sectores de la población boliviana que en muchas ocasiones no tenían nada con que defenderse o responder; pero estos episodios donde la población civil, sin más que palos y piedras, era rebasada por los tanques y las armas, no fue el caso de algunas minas que resistieron los asaltos por parte de las fuerzas armadas, en algunos casos, por muchas horas contra un enemigo evidentemente superior en cuestión armamentística; es aquí, en estas desesperadas defensas de los pueblos mineros, donde vemos el resurgimiento del mauser y su función de defensa de las minas, junto con la dinamita, defenderán los pueblos mineros durante varias horas contra varios asaltos por parte del ejército, que no dudo en utilizar fuego de armas superiores, morteros, tanques e incluso aviones para derrotar la convicción minera. La escasa munición que disponían los mineros hacía evidente que tarde o temprano no podrían mantener a los soldados en línea, sin dinamita ni munición estos pueblos mineros caerían ante la potencia de fuego de los gobiernos opresores, siendo derrotados en la batalla pero nunca vencidos.
Actualidad
Actualmente, se desconoce la verdadera cantidad de fusiles que se encuentran todavía en circulación en varios sectores del campo, la pulcritud y fineza con la que el fusil está hecho permite que pueda funcionar por muchos años más de los que debería, la mayor limitante es el calibre de la munición, el calibre argentino que ya no se encuentra en fabricación; pero es evidente que el fusil todavía existe y se encuentra en varias manos que, en muchos casos, no deberían tenerlos; en estos tiempos, donde la amenaza externa de posibles invasiones de países extranjeros se encuentra disminuida, se hace cada vez más evidente que la era de los fusiles de guerra se encuentra en una etapa final; no se puede asegurar si es que el Vz. 24 tendrá algún otro protagonismo como en épocas anteriores y, quizá, sería para lo mejor dejar que descanse finalmente, con sus primeros usuarios, aquellos soldados bolivianos que en terreno hostil defendieron el territorio y honor de Bolivia.
Bibliografía

viernes, 15 de mayo de 2020

FUNDACIÓN DE LA PAZ FOOT BALL ASSOCIATION

LA PAZ FOOTBALL ASSOCIATION



Por Oscar Cordova Sanchez

El fútbol comenzó en tierras orureñas en 1896 con la fundación del primer equipo de Bolivia llamado Oruro Royal. Martín Castro en su libro El Fútbol en Bolivia menciona este hecho: 
"En la ciudad de Oruro, a horas siete p.m. del día 26 de mayo de 1896, reunidos los que suscriben en casa del señor Leoncio Zuaznabar, resolvieron fundar una sociedad llamada ORURO ROYAL FOOT-BALL CLUB, que tiene por objeto buscar una distracción útil y provechosa a la juventud e instalar más tarde un salón de gimnasia. Con tal fin acordamos dar una cuota de B$. 5 a la entrada y B$. 1 mensual..."
Esta innovación la trajo desde Chile un empresario orureño, viendo el juego de los británicos que se acomodaron en tierras mapuches. 

A finales del siglo XIX en la ciudad de La Paz se empieza a jugar el fútbol, creado con el reglamento y Código de Cambridge de 1863 (Gran Bretaña), y formar jugadores que de a poco fundaron diferentes clubes de fútbol, como el "La Paz Foot Ball Club", el primer plantel deportivo paceño, por los hermanos Farfán procedentes de Chile y Santiago Aramayo de Inglaterra. 
Era este deporte uno de los que más atención de parte de la juventud paceña recibiría, pero era poco fomentado por las instituciones públicas. Así que surgió una brillante idea a raíz de los nuevos planteles deportivos que surgían y tuvo su propia organización para realizar campeonatos y torneos. Sucedió en 1914.

A principios del siglo XX, (en la primera decada) con jugadores que empezaban a jugar este deporte y fomentar el espíritu deportivo paceño, se crearon equipos como los planteles: "Juniors", "Illimani", "Wanderers", "Unión Lighten", "Bolivian Players", "The Strongest", "Nimbles Sport Association", "16 de Julio", "20 de octubre", "Aurora", "6 de agosto", "Bolivian Railway" y "Aurora".

Había un buen panorama con los equipos que se instituyeron. El señor Max de la Vega, jugador del equipo Nimbles, ideó y fundó La Paz Football Association el 22 de febrero de 1914. 

ESTATUTOS DE LA PAZ FOOTBALL ASSOCIATION
"Capítulo 1
Art. 1°- Se funda en la ciudad de La Paz entre los clubes de Foot Ball del departamento, una Federación que tiene por título "La Paz Football Association".
Su residencia administrativa en la ciudad de La Paz.

Art. 2°- La Associación tiene por objeto.
     a) Propagar los ejercicios físicos en general y de foot ball en particular.
     b) Fomentar la formación de sociedades que tengan por objeto la práctica del Foot Ball Association.
     c) Prevenir las faltas o abusos que pueden producirse y en caso de adquirir ellos reprimirlos y sobre todo no admitir ningún profesional ni acto alguno de profesionalismo. Serán considerados profesionales todos aquellos que jueguen o intenten jugar con remuneración alguna. 
     d) Instituir concursos entre las diferentes sociedades.

Art. 3°- El reconocimiento del nuevo deporte debe hacerse en la Asamblea General.
Art. 4°- La Association no se hace responsable de ningún accidente que pueda ocurrir durante los ejercicios de Foot Ball".

Y era de esperarse del artículo 4; las lesiones, heridas y fracturas se hacían frecuentes por la contextura del balón con el que se jugaba, era de cuero duro, y por la característica de los calzados deportivos que era similar al de los esquiadores. Siendo difícil el patear el balón y fácil encontrar la pierna del contrincante para realizar una patada que lo inmovilizaría en unos días, semanas o meses.

El directorio estuvo formado por representantes de los clubes recientemente afiliados. 
Presidente: Max de la Vega, del Club "Nimbles S.A."
Vicepresidente: Néstor Crespo Díaz, del Club "Juniors".
Secretario: Carlos Matos, del Club "La Paz United".
Tesorero: José Ponte, del Club "National".
Vocales: Víctor Blanco, del Club "The Strongest".
Luis Saavedra, del Club "Colegio Militar".
Cleto Cabrera, del Club "Workmen".
Claudio Pinilla, del Club "New Fighters".
Justo Alcoreza, del Club "6 de agosto".

Para ese año, el presidente del directorio Max de la Vega, realizó un primer campeonato entre los 10 clubes afiliados, divididos en Primera y Segunda División. Entre estos estaban "Nimbles", "Club Bolivia", "Colegio Militar", "Law Players", "National Club",  "Bolivia Railway", "The Strongest", "The Tidy", "Youngest", "Centro Deportivo".

El campeón de dicho torneo denominado Copa Pinto, fue el equipo de The Strongest, el segundo lugar lo ocupó el Colegio Militar y el tercer lugar fue National Club.

A pedido del señor Max de la Vega, pide más importancia a esta institución y de esta manera tuvo miembros destacados en 1915. Como Presidente de la La Paz Foot Ball Association el presidente de la República Dr. Ismael Montes; Anibal Capriles, Juan Misael Saracho, Julio Zamora como vicepresidentes entre los destacados; los socios honorarios destacados fueron Dr. Bautista Saavedra, Georges Rouma y Hugo Warren.
Poco a poco crecía en socios y personajes que pertenecieron a La Paz Foot Ball Association. Fueron varios logros y jugadores talentosos en los años venideros. 
La institución del futbol paceño cambio de nombre de “La Paz Football Association” por "Asociación de Fútbol de La Paz" AFLP. Sucedió en marzo de 1953.

Aún hoy, es una institución que sigue promocionando a través de campeonatos y torneos a jugadores principiantes en el deporte más jugado en La Paz.

Bibliografía

Mesa Gisbert, C. (1994). La Epopeya del Fútbol Boliviano (1a. ed.). La Paz, Bolivia: Ed. Offset Boliviana EDABOL.
Ramos, D.(2014). El proceso del fútbol en el departamento de La Paz, 1900-1950 (1a. ed.). La Paz, Bolivia: Consejo Municipal de La Paz

Claridad. La revista de la élite intelectual sucrense

  Claridad. La revista de la élite intelectual sucrense. Oscar Córdova Sánchez Consultor educativo Texto originalmente publicado en el s...